FE Y RAZÓN

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino)


REFLEXIONES SOBRE UNA CARTA DEL DR. EUGENIO ESPEJO.

 

Profesora María Cristina Araújo Azarola

(publicado en Revista AUDEC N. 21 abril 1986, Montevideo, URUGUAY)

CONSIDERACIONES GENERALES.

La lectura de una carta escrita el 20 de diciembre de 1791, me ha suscitado algunas reflexiones . Fue publicada en el Suplemento de "Primicias de la Cultura de Quito" el 5 de enero de 1792.

Pienso que algunas verdades siguen vigentes y quizás sean compartidas por quienes nos preocupamos más por la educación.

El autor de la carta es el Dr. Francisco Eugenio de Santa Cruz y Espejo ( o simplemente Eugenio Espejo). Abarca todos los niveles: el académico-superior y primario, y el popular . En todos los casos promueve la educación permanente.

La carta de referencia está dirigida a "todos los maestros de primeras letras del Reino de Quito". Versa "sobre un modo fácil de conducir a los niños al conocimiento de las verdades más importantes".

La ocasión que motiva estas líneas de Espejo es el nombramiento de un socio de la Sociedad Patriótica quiteña, Don Agustín Martín de Blas como examinador de los maestros publicos. La aspiración del Presidente de la Audiencia era el "universal cultivo de las gentes de estas provincias " y " propagar y apoyar el bien por todas partes".

     

  1. CONTENIDO DE LA EDUCACIÓN.

 

Eugenio Espejo claramente explica el contenido de la educación que, para ser completa no se limita al nivel cognocitivo o científico, sino que abarca la faz afectiva y la formación de la personalidad de los educandos. Tiene presente la dimensión individual y social del hombre. Por eso insiste en la educación moral. Escribe el Dr. Espejo:

" El Maestro de niños provee al ser moral de las Repúblicas.Sí maestro mío; Ud forma el corazón del muchacho en el aprecio del verdadero honor; Ud lo explica lo que es humildad cristiana y le enseña con su ejemplo;Ud anuncia al niño las delicias de la liberalidad , el placer virtuoso de socorrer al necesitado, la satisfacción y consuelo de personaar las injurias y hacer el bien al enemigo. Finalmente, Ud va imprimiento en la cera blanda de la tierna edad que maneja todos los rasgos y delineamientos de las virtudes ; Ud pule, adorna, fabrica, tornea las costumbres todas de su tierno discípulo (...) Mire Ud. como está en su arbitrio constituir el ser moral de las Repúblicas..."

Espejo no se limita a anunciar que el maestro "provee al ser moral de las Repúblicas"; sino que menciona algunas acciones morales concretas que revelan el pensamiento cristiano del autor.

En esos momentos, Europa presenciaba la expansión de la moral atea y laica, fruto del racionalismo y naturalismo. Espejo ve su posible inserción en estas tierras americanas. La vía para impedirlo y evitar su perniciosa influencia y la secuela de la autodestrucción, es la moral evangélica plenamente vivida.

Consecuencias de esta educación cristiana es que los alumnos , cada uno será:

"obediente al Rey, sumiso a sus superiores, pío a sus padres, adorador verdadero de Dios"

Me llama la atención el adjetivo usado más de una vez por el quiteño: "verdadero", "verdadero honor" "adorador verdadero", " raciocinios verdaderos".

Observo su preocupación porque los hombres sean "verdaderos". Es decir, no le interesa que sean formalmente adoradores, formalmente respetuosos, le indigna que los hombres sean aparentemente cristianos, aparentemente buenos, o aparentemente fieles, por el hecho de cumplir ciertas formalidades exteriores.

Este mestizo quiteño busca formar hombres auténticos , hombres desembozados de falsas apariencias. Hombres que sean "verdaderos". Entonces, el hombre "verdadero", en tanto conoce la verdad de sí mismo, el fin y sentido de sus acciones , es capaz de obrar con rectitud. Claro que puede también obrar el mal a sabiendas, porque es libre.

Por eso insiste en que el maestro debe ser un hombre que conozca la verdad y enseñe con su ejemplo, con su vida verdadera. Espejo insiste en toda su obra. La carta que comento es una muestra : "Ud forma el corazón del muchacho..."; Ud le explica lo que es..."; Ud. anuncia..."; "Ud le enseña con su ejemplo..."; "Ud los debe saber..." y debe solicitar su conocimiento para participarlo...""Ud pule, adorna, fabrica, tornea costumbres..."

Podríamos preguntarnos si es indispensable que la educación conduzca a formar "adoradores verdaderos de Dios". Es la pregunta que asoma enseguida en los labios del hombre inmerso en un mundo laicizado.

A través de toda su obra, Eugenio Espejo refleja la necesidad de un reajuste axiológico. La política , la economía, la cultura, la medicina, todas las actividades del hombre deben estar orientados hacia Dios. Porque Dios es principio y fundamento. Es fundamento , por ser principio de todas las cosas.

Espejo escribe a los maestros:

"Ya observará Ud, maestro mío, que de unos principios en otros, sencillos, fáciles y claros, se viene a dar a los fundamentos de la Religión"

Estas palabras significan que se llega al fundamento; se descubre el fundamento. No se impone. La verdad está allí, presente a quien quiera conocerla. Una vez descubierta hay que exponerla, y comunicarla con sencillez y claridad.

Espejo propone un plan de enseñanza de la Religión. Pero no es solo a nivel teórico . Por eso subraya: "La Religión y la piedad, sin duda se aprenden por los muchachos, cuando sus maestros les dan lecciones por principios"

A continuación aparece el plan esbozado:

"por medio de la Historia les hará Ud conocer nuestro origen, nuestra dependencia de un Ser Supremo, nuestra miseria por el pecado de Adán, y la misericordia del Redentor; a cuyo conocimiento acompaña y sigue la ilustracion del niño en todos los misterios del Cristianismo; después de la cual, Ud señala el culto que debemos prestar al Hacedor de todas las cosas, a la Purísima Virgen María y a todos los Santos : el respeto a los templos, la veneración al sacerdocio y a sus ministros, la obediencia y sumisión a las leyes de la iglesia que es regla de nuestra fe".

Es evidente que este plan exige que los maestros estén formados. De ahí que exclame:

"Ah! Que multitud de objetos sagrados! Pero, maestro mío Ud, los debe saber en cuanto pueda; y debe solicitar a cualquier costa su conocimiento para participarlo...a sus alumnos."

Asombra la preocupación de Espejo en la formación rligiosa permanente. Y en la estimulación de la iniciativa. Hoy la llamaríamos tal vez, "laico promovido" o "laico comprometido" que a su vez promueve el perfeccionamiento de los laicos –miembros del cuerpo docente. Se podría cotejar esta exigencia del quiteño con el Documento del Concilio Vaticano II sobre el Apostolado de los Laicos. En éste la Iglesia jerárquica insiste en la formación religiosa y científica permanente, y en la vivencia y propagación integradas de la cultura y la fe...

Espejo parece haber sido un cristiano suscitado por la Providencia para mejorar la situación de los hombres de su época en su Patria, a través de una renovación interior; a través de la conversión del corazón a Dios y a la iglesia fundada por Cristo.

Esto nos lleva de la mano a la concepción antropológica educativa. Porque el mestizo quiteño entiende que la educación debe realizarse según la capacidad de cada alumno.

Fijémosnos que ya en el s. XVIII, Espejo aconseja a los maestros que atiendan a la capacidad de cada alumno. No propone una educación masificadora. La actividad educativa propuesta por él exige conocer las capacidades del alumno. Y a ellas se refiere Espejo, detectando las desviaciones de su época, o de su ambiente.

El niño no es un ser puramente sensitivo, que obre sólo por impulsos como diría el naturalismo de ayer y de hoy. Creer esto es un error, impide desarrollar una actividad educativa personalizante y parsonalizada que propugna. Leemos en su carta:

"Ud. maestro mío, mucho mundo que se cree docto, está en la suposición de que es menester que el muchacho llege a cierta edad, o a cierto tiempo de la niñez, para que desarrolle la razón y deje ésta las ligaduras con que estaba atada a una vida, por decirlo así, maestro mío, y Ud. mudando de dictamen, créame, que desde los primeros días, aquellos en que el niño empieza a hablar, puede Ud. si bien lo observa y tiene paciencia, enseñarle a hacer uso de su razón, esto es, acostumbrarse a que piense, y haga sus verdaderos raciocinios."

Es muy interesante la oposición que plantea en ete párrafo: "suposición" – "si bien lo observa"

La "suposición " es un mero pensamiento, si bien puede tener cierto fundamento en la realidad. Pero Espejo parece advertir que esas suposiciones carecen de tal fundamento. Por eso lo opone: la "realidad". Sugiere la observación de la realidad: observar al niño. Advierte que es una observaación difícil y prolongada. Por eso dice: "si tiene paciencia".

También adjetiva que hay que hacerla "bien", pero vale la pena este sacrificio, porque se obtiene que el niño aprenda a pensar y a hacer "verdaderos raciocinios"

Espejo está promoviendo , al parecer, la autoformación. Es una tarea difícil, con muchos tropiezos, y a veces con rebeldía por parte del alumno. Pero es, cautivante ver los progresos que realiza en la órbita de la inteligencia-razón.

Sería interesante cotejar estos esbozos el quiteño dieciochesco, con los análisis de la intención humana realizados por Xavier Zubiri.

Resulta clarísimo que la educación no puede ni debe guiarse por meras ideas a priori, y mucho menos imponerlas. El racionalismo eductivo, y el naturalismo –una de sus vertientes –destruyen a la persona humana , inhabilitan para ser cada uno "sí mismo". Eugenio Espejo se opuso a ellas. ¿Qué diría hoy?

 

3-TÉCNICAS EDUCATIVAS

 

Otro aspecto que asombra encontrar en Espejo es la sugerencia de ciertas técnicas que hoy llamaríamos "Técnicas de estimulación en el aula". Estas tienen por finalidad crear en los alumnos determinados hábitos que determinarán nuevos modos de obrar.

Las sugerencias son las siguientes:

  1. después de una lectura:

"dé Ud licencia a los niños a que hablen o excíteles a que ejerciten su curiosidad, o muévales a que le pregunten"

Espejo advierte que puede suceder que el maestro vea dificultada su tarea por la pasividad. "El clima y la educación de esclavos" pueden ser factores coadyuvantes de este fenómeno. ¿Cómo remediarlo?

b) si la lecura contiene palabras nuevas, explicar su significado, a través de una "breve historieta, anuncia lo que significa y también los usos a que se destina"

c) aconseja "conversar largamente con todos los discípulos"

d) aconseja explicar con sencillez y claridad.

e) aconseja formular preguntas orientadoras, o inquisitivas. La finalidad inmediata es:

"picar la curiosidad tan natural y tan activa de los niños para que hagan pregunta propias de su humor y genio"

La finalidad remota es:

"cuando éstos (los muchachos) vayan a las aulas, o a los talleres de oficios o a vagar por esos mundos, no se escandalizarán oir palabras nuevas, sino que procurarán observar su verdadero significado y hablarán correctamente y con inteligencia averiguando su origen".

Esta afirmación de Espejo puede parcer irrelevante. Sin embargo no lo es. En aquel entoncs, había quienes temían innovaciones sin buscar la verdad y sentido de tales innovaciones. Espejo reivindica el valor de la palabra, a través de una educación cristiana renovada en su metodología y técnicas y contenido pluridimensional, adecuado al sujeto de la educación.

Este educador tenía muy presentes los vientos contrarios a esta línea educativa. Hoy día nos encontramos en una situación análoga, distinta en las categorías de tiempo y lugar. Pero, las líneas educativas racionalistas y naturalistas que hoy nos invaden, tienen su raíz en aquellas que Eugenio Espejo veía con tanta claridad y que impugnó con firmeza.

Hoy como ayer, es urgente recobrar el valor de la palabra, puesto que la palabra se correponde con los objetos...Es posible que haya alguna influencia agustiniana, aunque la propia observación y experiencia, pudo brindarle esta verdad. El formalismo y la sofística de la epoca socrática, también aparecieron en el S. XVIII y continúan vigentes. La lucha que presenta Platón en su "Gorgias" entre el sofista que usaba la palabra como instrumento de poder y de convicción y Sócrates que usaba de la palbra como conductora hacia la verdad, también es vivida en nuestros días. Hay muchos que usan las palabras (slogans, palabra-talismán...) como instrumento de poder, sin explicar o explicitar su significado.

El formalismo vacío de contenido conceptual está generando una nueva torre de Babel.

La filosofía eductiva que tiende a personalizar y a formar hombres verdaderos, tiene como tarea, (una de las tantas) rescatar el sentido y valor aauténtico de las palabras. La palabra significa algo, y su expresión designa verdad o falsedad. Desembocamos en la cuestión de la verdad, que tantos docentes y educadores quizás ni se cuestionan. La educación es una tarea enmarcada en el ámbito de la verdad.

 

  1. EL OBISPO DE QUITO.
  2.  

Es imposible dejar de citar la preocupación del Obispo de Quito, Josef. También a él le interesaba la educación, comenzando por los niños. Elogia la carta del Dr. Eugenio Espejo y sugiere alguna bibliografía selecta, porque,

" En las escuelas de primeras letras, en manera alguna deben permitirse libros viciosos (...) "Los pestíferos perfumes y olores duran de por vida en los muchachos pues sabida es aquella sentencia experimental, de que el primer olor que perciben los barros , lo conservan siempre aunque se quiebren..."

A través de los "buenos libros" que usen los niños se pueden llegar a las familias, padres, hermanos, familiares, conocidos. Y así se difunde el bien.

  1. REFLEXIONES FINALES

Me permito resaltar algunos aspectos de esta carta a los maestros de primeras letras, que considero fundamentales en toda tarea eductiva.

  1. aspecto axiológico: la verdad, el bien, la santidad, son los valores clave y educativos. Espejo los rescata y los aplica desde una perspectiva cristiana. Son los valores que marcan la línea educativa de toda la institución eclesial.
  2. Actitud observadora reflexiva: es actitud exigida al educador y es la actitud que tiene que suscitar en el educando, para el conocimiento de sí mismo. Y para el desccubrimiento de lo real.
  3. Búsqueda de la verdad: la reflexión tiene una orientacion hacia la verdad. Lo mismo la observación . Porque el hombre no navega según el viento que sopla (si busca ser "si mismo") sino que es una persona con capacidad crítica que es necesario cultivar. Una educación que no oriente a la búsqueda de la verdad es frustante. La verdad está ligada a todo proceso educativo. Como lo están el bien y la santidad. Por eso los valores mencionados son los orientadores de esta crítica. Porque son valores enraizados en la realidad. Los valores no son ideas Son aspectos de la realidad.
  4. Actitud realista: el educador debe ser realista. La realidad a la que se enfrenta en su aula, sus educandos, cada uno de ellos con sus capacidades, situaciones, problemas, esperanzas , ilusiones y desilusiones, alegrías y tristezas, etc.
  5. Espejo se refiere, en la carta, que comentamos, a la capacidad sensitiva, intelectiva, afectiva, moral, religiosa social, política. También menciona el clima y a la educación recibida.

    El otro aspecto de la realidad que se presenta al educador es el "programa": cúmulo de conocimientos . Espejo propone el suyo.

    En nuestra patria, hoy, cada docente tendrá que valorar el contenido programático de su respectiva asignatura, a la luz de los valores Verdad, Bien y Santidad, Puesto que son los valores orientadores de una educaciòn cristiana. El programa tiene un valor instrumental. Por tanto, queda subordinado a los valores fundamentales que forman a la persona humana. El instrumento es usado por la persona.

    Así expresa Espejo el cometido de las escuelas:

    "Las escuelas de primeras letras son las que forman todo el ser científico, moral y religioso de las Repúblicas".

    Hoy habría que reivindicar que las escuelas de primeras letras formen hábitos que contribuyan a formar el ser científico, moral y religioso de nuestra República. Familia y escuela tienen que marchar juntas en la tarea formativa.

    Primero la familia, después la escuela. (En otro escrito Espejo se refiere a la función de la familia)

  6. el maestro educador: El maestro - todo docente lo es - por esencia es educador. Sabemos que se educa por palabras. Toda palabra es signo. También los gestos, el vestido, las actitudes. Las amistades...son signos que educan o deseducan.
  7. Por eso Espejo recomienda a los maestros que eduquen con su ejemplo.  El testimonio de vida es fuerte. Es la imagen que se graba en el alma de los niños y adolescentes.

    El ser maestro es -en sentido estricto- vocacional. Por eso decimos que ser maestro es ser educador. Es imperioso cumplir con las exigencias de esa vocación.

  8. formación permanente : Espejo se refiere a ella en esta carta y en otros escritos, Hoy se habla mucho de "educación permanente" en el sentido de renovada capacitacion técnica o profesional. Generalmente se concreta al nivel de conocimientos o práctica, específicas a la actividad de cada cual. La visión pluridimensional de Eugenio Espejo, le pemite ver al hombre completo, al hombre persona. Por eso extiende la formación permanente a lo ético y a lo religioso.El ateísmo y la secularización , muchas veces se debe a la ignorancia. La ignorancia es signo de pobreza: ¿no estará exigiendo una campaña de una nueva- otra- alfabetización? ¿no se nos pide "opción por los pobres"?

Esos ignorantes son los pobres que claman por el pan de la Verdad. Entonces se abre ante los maestros un vasto campo de trabajo. En Cristo Maestro tenemos el modelo.


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