FE Y RAZÓN

"Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est"

Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo

(Santo Tomás de Aquino)


TESTIMONIOS EXTRABIBLICOS DE LOS DOS PRIMEROS

SIGLOS SOBRE JESUS: PAGANOS, JUDIOS, APOCRIFOS

 

Pbro. Dr. Miguel A. Barriola

 

VII - RECAPITULACION FINAL

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VIII - RECAPITULACION FINAL.

Con un eminente investigador judío podemos afirmar cuanto sigue:"Es verdad que poseemos más noticias sobre los emperadores contemporáneos a él (Jesús) y sobre algunos poetas romanos, pero junto al historiador Flavio Josefo y tal vez a Pablo, Jesús es el hebreo posttestamentario (en referencia al A. T.), sobre cuya vida y doctrina estamos mejor informados"(269).

Es evidente que se refiere a las fuentes más ricas y fehacientes que siguen siendo los cuatro Evangelios canónicos.

No obstante,el rastro que dejó en los anales profanos es suficiente para anclarlo sólidamente en la historia, quedando atrás la soberbia iluminista que pretendió borrarlo de la misma.

¿Tanta parquedad profana sobre el personaje que dividió en dos la historia es fuente de desazón o elemento clarificador?

Dejemos la respuesta a la sabia reflexión de C. M. Martini:

"Estos datos de hecho permiten entrever una singular prerrogativa del hecho de Cristo. Es un hecho que, en su totalidad, no se deja acoger con inercia ni encuadrar en cualquier síntesis histórica de tipo profano, prescindiendo de la mentalidad del autor. Tal hecho tiene la virtud de suscitar y exigir decisiones personales. Para quien lo acepta en su totalidad y en sus consecuencias, llega a ser el centro de la historia: es el caso de los autores del Nuevo testamento. Quien no lo acepta religiosamente está obligado a intentar neutralizar su aspecto religioso, inseparable del mismo,englobando el hecho en categorías de tipo profano,politizándolo, y reduciéndolo por lo mismo a proporciones totalmente exiguas. . .

Por lo que se ha visto, resulta claramente que el silencio de los autores no cristianos respecto a Jesús no es un factor negativo. Ante todo, este silencio no es total. Los testimonios no cristianos que tenemos sobre Jesús provienen de los más autorizados representantes de la cultura romana de fines del siglo I y son más que suficientes para establecer el hecho de la existencia histórica de Jesús. Además este relativo silencio es comprensible, teniendo en cuenta la escasa resonancia política del hecho de Jesús y del enfoque prevalentemente político y militar de la historiografía profana del tiempo. Pero el examen del contexto histórico de este silencio nos ha permitido darnos cuenta de algo más. Semejante silencio no representa solamente una determinada toma de posición de un ambiente cultural frente al mensaje evangélico, sino que expresa algo sobre la naturaleza misma, singular y única, del hecho de Cristo.

En realidad aparece por los documentos que Jesús ha sido testimoniado de manera completa sólo por testigos comprometidos, es decir creyentes. Este hecho, lejos de ser motivo de desazón para el historiador, aparece como una primera indicación de la trascendencia del fenómeno Jesús.Si verdaderamente,como lo enseña la apologética católica,el hecho de Jesús y su significado religioso son inseparables,forman un todo irrompible, de ahí se sigue que quien testimonia sobre el hecho de Jesús según su totalidad (y no según reducciones arbitrarias) anunciará necesariamente al mismo tiempo su valor revelador y salvífico. El que pretende, en cambio, cerrarse al llamado religioso del Evangelio, deberá también cerrar los ojos frente al hecho de Cristo, esforzándose por englobarlo en categorías de tipo profano, pero desconociendo por el hecho mismo su verdadero significado histórico. Tal vez así se explica cómo Pascal haya podido afirmar,respecto al silencio de los paganos sobre Jesús: tant's`en faut que cela fasse contre,qu' au contraire cela fait pour(270).

Este silencio es un signo providencial de la inseparabilidad del elemento humano y divino,histórico y religioso,en el hecho de Cristo"(271).

Pese a tanta indiferencia de los grandes de entonces,aquel oscuro crucificado ha escapado del olvido como ningún otro personaje de la Historia. Por El se dejaron matar multitudes. Él presidió gestas de civilización y cultura y,pese a pecados atroces e innegables de quienes creemos en Él,su vitalidad ha mostrado una lozanía ya bimilenaria.

Miguel Antonio Barriola

Montevideo,setiembre,1999- Marzo,2000.

 

NOTAS

(269) D. Flusser, Jesus, Reinbeck bei Hamburg (1993) 7.

(270) B. Pascal, Pensées,art. XII,n. 33. Lejos de que esto sea una contra, al contrario, favorece.

(271) C. M. Martini, "Silenzio dei testimoni non cristiani su Gesu;" en: La Civilta; Cattolica 1(1) B. Pascal, Pens\'e9e, Paris (ed. Brunschvicg - Boutroux: 19O8), n. 347.

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